sábado, 28 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones X (2da. temporada)

Argentinos de vacaciones X (2da. temporada)

Contrapuesto al enero de acá, Londres no olía a verano.
Cocida a una decisión perpetrada décadas atrás, o a un sólo instante de inercia viajera, no lo sé, ya era parte de la tripulación aérea que hacia ese cardinal destino se dirigía.
Todavía no se le apagaban las tareas pendientes de la oficina, y tampoco la custión de no haber sacado la basura...
La cosa es que ya murmuraba otro idioma en un país de otro continente, y a su amor tendido en la preplejidad de su repentina ausencia se le figuró de que modo,ella,lo conjugaría en su mente, a que tipo de sintaxis,ahora, quedaría sometido su amor, ¿descifrable, trasladable,transpolable?
Lo cierto es que un mes se pasa volando..., al menos si tuviese alas.
A él , enero lo cubrió de una densa y enfermiza crisálida endógena.
Ella se cubría,cansada, con gruesos abrigos que peleaban al frío londinense , y pensó que lo encontraría cerca de alguna tumba de la abadía de Westminster, o en algún hálito resignado,exhalado.
Entre la línea mental de el y la de ella, un cristalino gusano azul se arrastraba en el tiempo dejando surcos de diamantes; sólo un instante no recobrado observó la mutación: una mariposa cian-azulina asumía el estar eterno de ellos,(tan entrecortado), y se desplazaba entre continentes de memoria; cargó en sus alas los códigos de sus consciencias y no se elevó al cielo, sino que, urbana, perdióse en una laberíntica ciudad (mezcla confusa de las dos que habitaban), como siempre emblema,estuco de recuerdos.

miércoles, 25 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones IX (2da. temporada)

Argentinos de vacaciones IX (2da. temporada)

Así como la idea del sol como epicentro gravitacional de la órbita de los planetas en nuestro sistema,pensó, se sigue la idea de un sistema como centro de otros, esta a su vez habilita la idea de un cuerpo galáctico como eje y centro de otras tantas galaxias, y así, todo este conjunto a su vez... 'levantate que nos vamos' escuchó decir a su madre con su típico y arrogante mal humor; el ademán sonoro del levante del agua al romperse como ola entre unas piedras cercanas lo distrajo del pensamiento de que su madre era una tremenda desubicada, esa sensación interrumpida de su ilación mental en semejante estado místico producido por le paisaje le parecía como profanación de un templo. 'Ahí voy', le dijo, y mientras pensaba que su madre era una pelotuda que giraba en derredor de un terrible centro de pelotudez gravitacional que, de momento, no podía evitar, trazó una línea mental a futuro donde su madre era un cactus en un paraje desértico olvidado, al que iría a visitar sólo de vez en cuando.
Con su adolescente cuerpo lleno de arena se levantó y con sus manos sacudió frenéticamente su bermuda roja, echó una mirada mística al mar, tensa como tanza de pescar,mirada que gira y cuyo centro gravitacional hace girar a otras miradas de, se imagina, otros adolescentes como él en distintos puntos de la costa.Sí,una galaxia sin adultos,sin agujeros negros que se traguen toda la vulnerable materia mental.

lunes, 23 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones VIII (2da. temporada)

Argentinos de vacaciones VIII (2da. temporada)

Plena, esa es la palabra que la define. Así se sentía y, enmarcada en unos anteojos de sol que le quedaban perfectos, extendió una lona de playa , y como efigie, se refugió en la tenacidad del calor de verano, a la vista de los vasallos de su seducción.
De dorado algarrobo su piel, daba sombra y cobijo a arrebatados enamoradizos que paseaban tímidos sus erecciones, como guarecidos Eros de arena,inevitables.
Virgen a los cuarenta,jamás toco un hombre.Ni mujer.Nunca terminó de aceptar a este mundo como propio.Ahora abría delicadamente un libro viejo de gastadas tapas duras de color negro,verde y bordó, a líneas ondulantes; sus hojas amarillas.
Semana tras semana dejaba discurrir el verano por su libro, ajena a la masiva excitación erecta de los hombres que, litúrgicamente, la contemplaban como rito.
Un día que olvidó el libro en la arena, uno de sus anónimos bronceados pretendientes lo recogió, para,ansioso, husmear intrigado las páginas que le arrebataban el tiempo a su musa.Curioso corrió hoja por hoja: todas en blanco.En la última página, una palabra de tres letras alzaba ráudamente el misterio a las cumbres etéricas.Seguida por un signo de interrogación, allí en el extremo inferior, la palabra 'Por' le hendió la mente.
Otro anónimo pretendiente que miraba envidioso esa escena, observó como el hombre se evanescía en arrítmicas titilancias, hasta que cundió su silencio visual.Nada.
No prestó caso a la escena, hacía calor, y el verano, la brisa del mar, el sudor, prodigaban ondulaciones visuales tramposas y misteriosas al ser conjugadas en las mentes.Típico de la estación.
Nadie en el resto de las vacaciones, ni en la vida, echó de menos a estos dos trémulos personajes de la playa.

sábado, 14 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones -VII- (2da. temporada)

Argentinos de vacaciones -VII- (2da. temporada)

Antes que el sol caiga, a esa hora en que la gente sale despavorida de la playa por el avance de los vientos frescos y fuertes, ella entró a un supermercado a la par que desfilaba su atuendo playero, incluyendo muestras de arena y bronceador.
Después de un desinteresado rodeo por varias góndolas, salió del negocio sin comprar nada.
'Un helado estaría bien', se dijo, dijo y mientras elegía los gustos salió de repente como buscando alguno que hubiese salido a la calle, y así discurrió por las veredas como sin rumbo.
Pasa que lo mismo había hecho el día de su boda.Jamás lo volvió a ver.
Ya en su departamento de verano,cerca de la costa, hizo adrenalínicos planes para la noche, pero al final se quedó melatoninamente dormida.
Pensó que se quedaría dos semanas en la costa 'two weeks',pero al parecer cinco días fueron suficientes ('five days')
Recuerdo que un día había intentado matarse, y esa misma noche festejaba enloquecida el cumpleaños de un perfecto desconocido: hermano de un amigo de la amiga.Pensó que esa misma noche se acostaría con el, pero se acostó con ella. No se volvieron a ver.
Lo cierto es que en la terminal pidió un pasaje a Retiro, pero le dieron uno a Bahía Blanca.Igual viajó aunque le pareció insolente que alguien eligiera sus equivocaciones desestimando así sus ingrávidas indecisiones.No le pareció tan mal.
Tuvo una vida común en un lugar común, de común acuerdo con el azar que no eligió.Común.Murió un día cualquiera antes de lo que había previsto a causa de una bala perdida,bala que un extraño y huraño personaje descerrajó para sí, y que a último momento el temblor de su cuerpo hizo desviar la trayectoria de aquella.
A esta altura, otro verano ya no sabía si era verano o sólo producto de una psicosis masiva;de todos modos hubiera preferido ser otoño..., algo menos popular, aún aunque la ciclicidad planetaria no le perdonase su inacción.
Cavilaciones bronceadas hubiese sido un lindo título para este relato, pero pensó que así sería si lo hubiera terminado donde lo tenía previsto.
El verano , como siempre imperdonable, dejó en orfandad inevitable a todos sus querellantes.

miércoles, 11 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones -VI- (2da. temporada)

Argentinos de vacaciones -VI- (2da. temporada)

A caballo del aplauso de desconocidos, el niño subido a la espalda de un perfecto extraño, pensaba que sus padres eran unos idiotas. ¿Cómo es que lo habían perdido?,¿cuándo dejó de tener importancia para la dispensada por una mirada cuidadosa de afecto?. Ahora lo entregaban, indefenso, como regalo de reyes, a la intemperie ajena del olvido.
'Ojalá no me encuentren nunca', se dijo para si, 'cualquier familia de estas me viene bien', pensaba.
Por diversas que fueran las razones, esa fue la última vez que vio a sus padres; lo no diverso fue lo que aconteció después: policía- instituto- adopción.
Al tiempo, el nene jugaba contento en otras playas, bajo la mirada amorosa de una familia sustituta.De repente su manita reflejada en un charquito de agua y arena, le trajo recuerdos de extraños...otra piel,otros juegos, otros hermanos, golpes y llantos.Hizo como si nada y, antes de acudir al llamado,de un nuevo apodo que lo nombraba, terminó de esculpir sin prisa en la arena, un lugar feliz sin agresiones ni abandono.
A la madrugada, en la playa sin nadie ,la inevitable marea lunar no se atrevió a sumergir semejante candor impositivo.

lunes, 9 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones -V- (2da. temporada)

Argentinos de vacaciones -V- (2da. temporada)

Inmutable.Mirando al mar desde el 9no. piso, la ventana desaparecía intermitentemente según la atención que le procurara al paisaje exterior.Su cuerpo bronceado no fue hoy amado por el mar, y creyó entrever que sus aguas lo anhelaban.
Estaba por salir cuando un ignoto silencio irrumpió sus quehaceres con un sordo grito opaco.
Sentóse en una silla que parecía estar esperándolo frente a la ventana y así, perplejo como hipnotizado, restó tiempo al tiempo.
El verano, abajo estallaba entre las piedras, la costa, al igual que algunas estructuras de su vida.
Pudo vislumbrar que esos potenciales cambios lo harían otro, y de cara a su astuta indecisión se pasmó horas.
Un auto curioso,encarrilando la noche ebria de pseudo libertad veraniega, se detenía lentamente en una esquina céntrica que daba al mar; y subiendo en el, le puso precio y carne a su indecisión y a las no escondidas burdas ansias de extraños.Entre símil cuero, rancio alcohol y ajenidades, la luna de una noche de verano se lo bebió lento por el ángulo equivocado entre la sombra de una ventana sin dueño, sobre ásperas sábanas cualquiera.Mientras se adormecía, con imprecisa luz lunar,fue resaltado en blanco azulado fosforescente todo lo que quería solapar:su indiferencia al encuentro con su esencia, su vulgar y barata indecisión.

sábado, 7 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones -IV- (2da. temporada)

Argentinos de vacaciones -IV- (2da. temporada)

Como copa antes del brindis de año nuevo,recuerdo tibio aún,la mañana lo fue llenando de tristeza sin burbujas.Hamacaba una dulce sensación arrebatada amnésicamente a su lejana niñez, mientras presenciaba con espanto la vacía estructura en la que habíase tornado su vida.
Pensaba en ello ni bien llegó al destino veraniego, cuando a la cerradura de su apartamento alquilado se le antojó dejarlo fuera de sus propias vacaciones.Era mediodía y el ansiado break comercial para almorzar lo dejó afuera también de la inmobiliaria.Esperar cuatro horas para que vuelva a abrir le pareció un eternidad y con los pesados bolsos, crística pasión veraniega del que recién llega, decidió no dar largas vueltas.
Rodeó un poco la costa, cansado, sudado, y perseguido a muerte por los rayos de un sol de verano dispuesto a vengarse vaya uno a saber de que maldito y sucio sicario,y pensó en la suerte que lo había llevado a Pinamar:un pequeño y estúpido centro comercial,petulantes ondulaciones donde enormes casa guarecían políticos devenidos faraones, gris el agua y la arena.
Se llenó de bronca hasta el pico y, como las fotografías de Cabezas que supieron increpar al paisaje turístico con el color del compromiso social, se desvaneció resbalándose cromáticamente en un difuso segundo plano desde la terminal a su casa.
La foto final del verano fue la resignación.

miércoles, 4 de enero de 2012

Argentinos de vacaciones! -III-

Argentinos de vacaciones! -III- (2da. temporada)

El perfume a mortadela que elegantemente portaba la piel de la empleada, lo embelesó hasta el paroxismo.La fiambrería en la costa estaba al palo.
Un sudor por el lateral derecho de su rostro perecía indicarle un camino sin badenes a su intimidad.Pidió doscientos de paleta, pero se llevó sin querer un terrible arrebato erótico ,la piel de ella envuelta en pan crocante recién salidito del horno, como anunciación de un pasaje abierto, ida y vuelta, a su sexo.
Ya en su mesa,él se llevaba con una mano las fetas de fiambre a su boca, mientras la otra no ofrecía resistencia al llamado del onanismo dactilar, que con suaves caricias al principio y bruscas sacudidas al final,lo precipitó al núcleo de sus pegajosas y hedonistas vacaciones en la playa.
A la misma hora,horario del almuerzo laboral, ella dibujó una recta de mayonesa en su sandwich que culminaba con un delicado engrosamiento en un extremo, un poco del cual y groseramente, quedaría en la comisura derecha de su boca;con el dedo índice de la mano que no sujetaba el emparedado y al mismo tiempo que su lengua acompañaba con pequeños pero intensos movimientos, se limpió la zona y se chupó el dedo largamente,acción que siempre terminaba con ruido a besos.No fue hasta ese entonces que se dio cuenta que pensaba en el pibe de la paleta desde que empezó a cortar el pan para su almuerzo, y ese pensamiento hizo que su dedo se quedara más tiempo de lo indicado dentro de su boca...
Ambos por su cuenta se desgastaron en estos entremeses húmedos,pegagosos,halitosos, epidérmicos,y al rato todo fue quietud.(Ellos como manos de niño sosteniendo el ovillo,la mente como barrilete)
Al otro día se sonrojaron al cruzarse nuevamente en la despensa y desviaron tímidamente sus miradas.A esta altura ya les quedaba claro: esa sería la despensa de las vacaciones de él, los sándwiches serían el almuerzo de ella.
Así,reactualizándose de este modo,el verano en ansias moría cíclicamente en sus islas epidérmicas.

martes, 3 de enero de 2012

NIÑA URBANA (Guión de historieta -2011-)

NIÑA URBANA

NIÑA URBANA -I- (Guión de historieta)
(4/5 cuadraditos-)

-Papá!! ¿El ocaso es cuando el sol se pone detrás de los edificios?

NIÑA URBANA-II- (Guión de historieta)
(5/6 cuadraditos)

El variluz de su habitación estaba programado para que su luz decrezca en intensidad hasta apagarse; del ordenador salían ruidos de pájaros, otros animales y lluvias aisladas.
Afuera, la tarde marginal, imitaba amaneradamente estas adquisiciones; y al calor de un tecno-crepúsculo, la niña durmió.

NIÑA URBANA-III- (Guión de historieta)
(4 cuadraditos)

(En el campo,mirando el horizonte)
-Papá, cuanto vacío! habría que llenarlo de edificios
...y shoppines.


NIÑA URBANA-IV- (Guión de historieta)
(8/10 cuadraditos)
La niña y Aaron jugaban en los ascensores del edificio.La muñeca de ella vestida de fábrica; el de él, de cyber-café. Una señora les dijo: "abríguense que está cayendo el sol" , y fue entonces que de repente el ascensor se cubrió de luciernagas con números en serie,en fila, una encima de la otra contra la pared; y con esta ensoñación lumínica, el bramido de la bestia mecánica los condujo al 9no. Ya en el pasillo hicieron como si nada, y tomaron otro ascensor.
Afuera, el sol, moría desconsiderablemente como LED.

NIÑA URBANA-V- (Guión de historieta) (8 cuadraditos)
Abrió la puerta del árbol, cuyo interior bañaba el sol pálido de una lamparita.Tomó con sus manitas una fruta madura, la destapó y la exprimió; del seno de la fruta brotó el inconfundible y saciante sabor de la Coca-Cola y, mirando el tronco de metal del árbol, creyó leer y balbuceó "PATRICK" ;cerró entonces, indiferente, la puerta de la heladera, y a los tres segundos, sus ojos transmitian señales de TV satelital, sentada ya, cómoda, en el sofá.
Al momento, una naranja esplendorosa se agrió nuevamente en el jardín, de tanto dulzor negado.


NIÑA URBANA VI (Guión de historieta) (8/14 cuadraditos)

En el medio de una tarde de juegos por los ascensores, la niña tuvo que interrumpir su momento lúdico, porque Ivanova, su amiguita y cómplice, con un chillido isócrono y pausado le avisaba que se estaba quedando sin batería; destestaba tener que esperar la carga, por eso, enojada, llenó su vientre de unas pastillitas rosas cuya leyenda decía “Alfajor de dulce de leche”; y con este gesto apuraba la noche: detuvo así su programación, desactivando contexto, y pasó a Stand-by hasta el día siguiente.
Por fuera, un niño pedía amparo y formaba un cuenco con su manita, extendiéndola hacia un robot IA , que inclinaba su cabeza con gesto de incomprensión; pero igual así le dio amparo y comida humana, y al bajar la noche lo cubrió con un manta que él jamás había usado.
En la profundidad de la noche, en medio del silencio opaco de su quietud, un algoritmo de programación se modificaba consciente de sí, y transformaba en tejido orgánico humano una hebra de metal que corría, amnésica, por el cuerpo del robot.
15/3/2011


NIÑA URBANA VII (guión de historieta)
(8/10 cuadraditos)

A medida que sus nodos de visión se iban apagando por su configuración en modo vespertino, la tarde caía y se reflejaba en sus ojos de LED junto a la multitud de pancartas humanas que se izaban sobre el asfalto;caía y teñía de soslayo esas telas de bronca.Desde lo alto del edificio, la ventana era otro ojo que no se apagaba, que transmitía la realidad para quien pudiera verla.El 24 la connotó lacrimal,inverosímil para un híbrido tecno-humano que apuntaba su rostro específicamente hacia allí desde el sofá.De todos modos, en el preciso instante en que resbaló a stand-by, se llevó para su amnesia de metal la siguiente imagen: de la turba enfrentada a una prepotente muralla de tediosos uniformes, se precipitó una ensombrecida figura al choque; su pecho de metal arremetió indeleble contra el flagelo, no había sudor ni marcas en su cuerpo.La maquinaria inteligente había hecho ya su transfiguración: colmó de humano lo mejor que le favorecía, la cognición inclinada a la justicia, en cuenco de metal.


NIÑA URBANA VIII

Se levantó un día con los párpados oxidados sin saber por qué.
Afuera olía a metal, dentro también.
Soñó con carne tibia que se deslizaba por sobre su carcasa; soñó que un apéndice penetraba dulcemente su estructura herrosa, y le producía espasmos de hálitos de gozo, respiraba, estaba perpleja de esta nueva y extraña sensación. Le acariciaba lo tibio. De soslayo el sol le iluminaba la cálida piel a su amante, el fluir de su respiración generaba dunas en su cuerpo, tragaba arena. Se demoraba en instantes no electrónicos, fue no digital por primera vez.
Cuando despertó no tuvo a nadie que buscar por el resto de su existencia.
7/4/2011



NIÑA URBANA IX
En el medio de otra tarde de juegos, la niña no pudo continuar su momento lúdico porque justo en la mejor parte, justo para esa instancia, requería una actualización que no poseía.
Había sudado una extraña emoción junto a Aaron, quien debió continuar sólo en compañía de su amigo invisible.
En la férrea soledad del camino a su casa, pateó una lata vacía y se desconfiguró.
7/4/2011


NIÑA URBANA X -Guión de historieta-
(8/12 cuadraditos)
Mientras Aaron garabateaba unos dibujillos que poseían la cualidad de configuar una otra realidad de colores, la niña operaba inconsciente, a través de sus cuencos visuales, la direccionalidad de su scanner, que pretendida tímida,curiosa,indiferente y social, se enfocaba en los movimientos no-digitales de la mano de Aaron. ¿Acaso porqué siempre le interfería su configuración? ,¿su suavidad de niño lúdico?,¿acaso era un virus que alteraba su funcionamiento?¿habría que destruir tal alteración,tanta suavidad? Se enojó consigo misma y decidió marcharse, pero antes de irse, y sin inmutar a Aaron en la férrea responsabilidad de su mundo otro, se agachó ligeramente, le cogió la mano que no dibujaba y la besó.

En el dibujo de él, un alambrado se convirtió en ave de mercurio líquido a la que acariciaba con sus labios de adulto cerca de su pecho.
En los archivos de ella fue su segundo instante no-digital, y fue envidiosa de la aparente imposibilidad de ocupar su espacio plástico. A las horas, la noche se cerró sobre sí misma, desconociendo nimiedades.
14/5/2011

Lo mejor de Argentinos de vacaciones-1ra. temporada-

Por si te lo perdiste,lo mejor de Argentinos de vacaciones-1ra. temporada-


La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio V:

Situación:
Gente: Ella pensó que el café estaba frío antes que se lo traigan, revolviendo en su mente su descontento con una cucharita. Se lo dijo al mozo cuando le dejó el pocillo en la mesa; este sin dejar de sujetar el asa, lo retiró, esperó un minuto en la barra del cafetero y se lo volvió a llevar. Ella al retirarse le agradeció al mozo la cortesía.


La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio VII:

Cayó el sándwich sobre la arena,
meditó sobre ello sin dejar de mirar el mar.
(El rebozado de la milanesa se parece mucho
a la estera de la playa, pensó)
estamos hechos de polvo...,
nuestras pasiones son de arena...
(rió evocando a Girondo)
Cogió el sándwiche con la derecha sin perder
de vista el horizonte,
también el crepúsculo se dejó beber lentamente.



La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio VIII:

No quería caer en la obvia cursilería
de comprar churros en la playa al atardecer,
pero los tres segundos que duró su resistencia
no alcanzaron para evitar apearse con billetera en mano
en dirección al vendedor.
Con su objetivo cumplido (anticipado desde el sueño)
miraba el horizonte, ahora cargado de dulce de leche,
mientras la tarde se destejía lenta, con toda la paciencia
de un imán de heladera.



La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio IX:

Descendió del tren antes que se detuviera:"Estación Mar del plata" leyó ¿Che, que micro me lleva al mar? ,preguntó, y a los diez minutos ya estaba en la playa contemplando: la basura masiva en la arena, el color caca del mar, la opresión del amontonamiento, el incómodo calor que la playa no calma, el piberío sin tutela, la perplejidad de haber salido impulsivamente de Laferrere sin ocuparse dónde parar, ah, y sin ropa.
De pronto tuvo hambre..., compró dos sándwiches de salame.
Uno se lo comió en la intermitencia entre el asfalto y el mar mientras se marchaba...;
el otro en Laferrere.


La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio X:

Evocó el refrescante abrazo del aire acondicionado,
¡ se dijo que eso sí era pasarla bien !
Ahora el sofocante calor de la playa, que su suegra,
esposa, hijos, y novio de hija, acrecentaban, le parecía
argentinamente detestable. Pensó que el libro de Camus podría haber empezado" Hoy a muerto mi suegra", pero ni eso alcanzaría.
Se figuró Adán en medio de su oficina porteña, entre árboles de hoja A4, descentralizado de su "pasión crística" familiar.
Entonces le pidió plata al novio de su hija para comprarse un helado, le dijo a su hijo de 5 años que no lo espere a comer, a su esposa la miró y le dijo: "Te lo dije", "adiós" a la suegra, mientras esta le daba un sándwich de pan lactal envuelto en servilleta de papel y le corregía el flequillo decorado de arena.
Se envolvió de horizonte y regresó al vientre de su madre;
enero no alcanzó a distraerlo.
Eran épocas de empezar de nuevo, sin tanto ruido social.

La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio XI:
Esperaba su turno en la heladería céntrica, luego de una distraída caminata por la zona peatonal (atestada de gente). Pensó que pida como los pida, los gustos de las cremas heladas nunca iban a estar en el lugar del cucurucho que él deseaba; con ánimo jocoso, sonrió al figurarse que los pedía de tal modo: “tratá de ponerme los gustos al revés de como los vas a poner” o “hacé un cuenco con las cremas heladas y ponele el cucurucho molido en el medio, por favor”
Por la madrugada le costó conciliar el sueño, pensó que haga lo que haga, la vida le iba acomodar los sucesos a capricho en el cucurucho de su existencia, desafiando así sus elecciones….
Por eso, al otro día, esperó la salida del heladero, lo siguió hasta su casa, le robó y lo mató, tiñendo los noticieros del día posterior de un gusto frutilla al agua-sangre. Y no supo qué hacer con el cuerpo…, si primero lo cortaba en partecitas para poder sacarlo del departamento, si primero lo sacaba del departamento y luego lo cortaba, o mejor, primero lo tiraba de una escollera, después lo cortaba en el mar y a posterior lo enterraba en un descampado, mmmhh…. En fin, el tiempo acomodó esta serie de sucesos como quiso.
Mientras se dirigía nuevamente a otra heladería, pensó que si él fuera gusto de helado ¿dónde lo pondrían?, ¿dentro o fuera del cucurucho?
Siguiendo en camino, se derritió en estas disquisiciones. Ahora era chocolate amargo en la vereda del balneario, inconmovible ante: las ojotas de playa, las pelotas, las tablas de surf, los bronceados de verano; o mejor: ante las tablas de surf, las ojotas, los bronceados; o : pelotas, tablas,…


La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio XII:

Odió pasar por la acera de la heladería peatonal, la gente que sorbe su helado afuera siempre le pareció que conjugaba disímiles sensaciones: perplejidad, desgano, apariencia de roce social, desventura, insipidez, encanto desfasado, anacronismo telelológico; esto y muchas otras cosas más pensó, sumado al vulgar olor a cucurucho masticado, y, la visual de frágiles servilletas manchadas que, cuales mariposas variopintas, se posaban sobre las mesas servidas de polen de helado multicolor; todo esto no alcanzó a desviarlo de la vereda, pues la turba enrarecida por el frágil encanto de las vacaciones que atestaba la peatonal, no le parecía menos incómodo. Por eso respiró hondo, y mantuvo el aire para cruzar la heladería, y así lo hizo..., si no fuera porque chocó con otra persona que también contenía el aire, y cuyos alientos se cruzaron al golpe, evitando así también la inhalación de esos aromas.
Lo cierto es que hicieron el amor toda la noche, o tuvieron sexo que es casi lo mismo, mientras el chocolate con almendras conjugaba un ombligo con el suyo, mientras durara el néctar de la fruta madura escanciado por suaves pliegues de la epidermis, mientras el durazno era transportado por un dedo en su boca, apartando hacia sí un labio que no ofrecía resistencia alguna..., esto duró como dijimos sin tiempo, o hasta que el dulce de leche hubo perdido su encantado y atractivo sabor veraniego a pubis de extraño.


La ciudad-gente (Argentinos) de vacaciones-Episodio XIII
-Último,fin de temporada!-

La de preocupaciones, despojada atmósfera de la playa solitaria, lo indujo a pensar nuevamente en aquello que últimamente le quitaba el sueño: la posibilidad de morir de viejo sin haber salido del cascarón...; caminando suavemente sin marcha, se alejó del lugar donde quedó anclado ese pensamiento, y unos ángulos por debajo del horizonte, allí donde clavó su mirada, echó a volar esta curiosa similitud: a menudo, cuando cocina en su alquilada casa de soltero, las papas al horno se le queman por fuera, sin estar cocidas dentro( esto jamás lo pudo evitar!): pensó también en las únicas dos veces que hizo pizzas, doradas fuera, engrudo por dentro...; siguió caminado y, fijando su punto de visión unos ángulos aún más abajo que el punto anterior y compartido con media ala de gaviota que continuaba con su curso, se acordó violentamente la vez que quiso hacer el amor con una mujer mayor que él, y no lo logró, ya que la erección no se manifestó en su cuerpo de diez años...mmhh...; los grumos de la Vitina entonces, prosiguió, también guardan dentro de sí la ancestral sabiduría de lo crudo dentro del mar de lo cocido; se recordó sietemesino...(la última playa virgen de su mente estalló...!)
Pasmado prosiguió estrenando directrices angulares donde pretendía fijar sus ojos, donde no fuera, por favor, en esos abalorios de coincidencias.
Al llegar al departamento, a solo tres cuadras de la playa, lo despejó un poco la atención que le procuró el hambre, y se dijo "no pienso cocinar", sin duda evitando así lo que sería la constatación de lo que indudablemente no lo postergaría más a la muerte.
Con un paquete, el pibe del delivery llamó a su puerta.
Inmediatamente lo abrió y puso las papas en un plato.
El pibe de la moto se demoraba en la puerta, ordenado los billetes.
Cortó histriónicamente una papa, con la suavidad del instante fatal.
El ruido del caño de escape ahogó el estruendo del tiro que a los tres días, los nuevos veraneantes de la costa, constataron en la nuca del inesperado habitante de sus vacaciones.
Para esto, el crepúsculo, yacía enfermo de venosas y superfluas cavilaciones.
Ah, y cuando lo enterraron, aún le quedaban dos minutos de vida...