La ininterrumpida noche
ha mecido tu mente hasta
un amnésico espasmo temporal.
Tu deambulante subjetividad
no se despidió de ti.
Mientras, la luna tejía
opiáceas sombras
aún entre los mortales.
El viento de la noche extraña
sacudió la no vida.
Sólo en sueños
despertarás.