Argentinos de vacaciones XIII (2da. temporada)-Última entrega-
Pablo prescribe al sol, y anota en su libreta de mano 'Pablo prescribe al sol', luego se detiene sin saber como seguir, intuyendo que el sol lo sigue escribiendo continuamente por el.
Lejos de esta situación, en una peatonal céntrica de la costa,una niña observa pasmada como su torre de helado cucurucho se estrella contra el piso y, cuando los músculos de su cara se contraen en la anunciación del llanto, en ese mismo instante,Pablo escucha como una ola inmensa irrumpe violenta y suavemente contra las piedras de un murallón, y ese sonido gigante, hermoso, sale despavorido como espuma que alcanza a mojarle las piernas en límpidos cristales; ese sonido lo envuelve, lo bautiza, y ahora, él hace una reverencia bajando un poco la cabeza y juntando la manos, entonces una sonrisa se le enamora en la cara.La ola lo alcanzó a distraer.
A la noche,en su diario protegido por un candado de plástico violeta sin llave, la niña escribe: 'Una niña observa pasmada como su torre de helado cucurucho se estrella contra el piso', y sin saber como seguir escribiendo, su cavilación es interpelada de repente por un sonido que entra por la ventana acompañado de viento y voladura de cotinas, una ola que rompe entre las piedras y eleva su mantra final hacia su ventana; entonces corre las cortinas y siente como la brisa oceánica le acaricia su sonnrojada cara; respira profundamente y una hermosa sonrisa se le dibuja en el rostro.
Sin intuirlo nunca son escritos por la estación estival, son sólo tinta del estío que los ecribe.
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